
Endodoncia
En Villa Luisa somos expertos en la puesta en marcha de una endodoncia, técnica para extraer al completo el nervio del diente.
¿Qué es una endodoncia?
La endodoncia (o tratamiento de conductos o raíces del diente) es un procedimiento para extraer completamente la pulpa dental, lo que comúnmente se conoce como nervio del diente.
¿Por qué se realiza una endodoncia?
Cuando un paciente llega a consulta con un dolor localizado, que puede ser más o menos intenso, y con sensibilidad, procedemos a realizar pruebas clínicas, radiografías y escáneres digitales muy precisos.
El objetivo es verificar el origen y la causa por la que experimenta ese dolor o sensibilidad, detectar cuando aparece (al comer, beber, con frío o calor, etc.), además, de conocer el aspecto del diente y su anatomía (longitud de las raíces, forma y estado).
Si los resultados de las pruebas diagnósticas nos muestran que los síntomas los produce que, en el interior del diente, la raíz o el nervio está dañado y tiene una infección, es cuando indicamos realizar una endodoncia.
La infección, por lo general, la provoca una caries profunda que ha llegado hasta él, y que sirve de canal para el paso de gérmenes. Si no se trata, puede degenerar en una infección aguda o pulpitis, y causar hinchazón, inflamación y mucho dolor. E incluso transformarse en una infección crónica y producir una necrosis en el interior del diente.
En algunas ocasiones, la endodoncia es necesaria porque el diente ha sufrido un traumatismo y, como consecuencia del golpe, se interrumpe la circulación sanguínea viéndose afectada la pulpa dental.
¿En qué consiste una endodoncia?
Después de aplicar anestesia local en la pieza y zona a tratar, creamos un acceso al nervio a través de la corona del diente. Por este orificio es por el que accederemos a la pulpa dental para extraerla, y limpiaremos y desinfectaremos los conductos.
Tras la endodoncia el diente adquiere un mayor riesgo de sufrir una fractura. Por este motivo, después de reconstruir el diente, dependiendo del grado de destrucción al que nos enfrentemos, valoraremos realizar una corona o incrustación con el fin de proteger el remanente dentario.
Generalmente el diente se reconstruye con materiales de composite o añadiendo “espigas” de fibra de vidrio, y la corona o incrustación suele ser de porcelana o de un material similar.
Siempre trataremos de conservar el diente antes de pensar en extraerlo. Solamente en caso de que quedara demasiado frágil y fuera irrecuperable, sería preferible su extracción y buscar alternativas como los implantes o la prótesis fija clásica.
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